Los sustratos hechos a base de turbas y los sustratos de coco tienen en común que ambos son medios donde la planta se asienta, enraíza y recibe los nutrientes necesarios. Aunque son sustratos similares, podemos encontrar diferencias en cuanto a retención y absorción de agua, desarrollo radicular, producción, control sobre la alimentación y la repercusión que genera sobre el medio ambiente. Vamos a hablar un poco más de estos conceptos.

 

Absorción y retención de agua (desarrollo radicular)

Los medios hechos a base de turba son más densos que los de coco. Un pequeño experimento para comprobarlo consiste en apretar el sustrato con la mano; el coco se desmenuza al abrir la mano, mientras la mayoría de turbas generan terrones.

Al ser más densa, la turba retiene más humedad y, junto a la tendencia a compactarse, la oxigenación de la raíz es inferior. Por lo tanto, aumenta el riesgo de enfermedades fúngicas en el sistema radicular.

Al ser más aireado, el coco permite que las raíces de las plantas se desarrollen y se oxigenen mejor, por lo que es más difícil encontrar problemas como los mencionados anteriormente. Además, su alta capilaridad permite la distribución uniforme de la solución nutriente, facilitando así adecuar la cantidad de agua que mejor se ajuste a nuestras necesidades.
 

Nutrición y resultados

En el mercado podemos encontrar sustratos de coco con EC (conductividad eléctrica) controlada o con fertilizantes añadidos, mientras que en turba sólo encontramos medios más o menos fertilizados.

Tanto si hemos decidido trabajar con medio de coco de baja EC como con medio de coco fertilizado será necesario aprender a controlar la cantidad de nutrientes que damos a las plantas. En el caso de la turba, el inicio de la planta puede hacerse solo con agua, ya que esta se alimentará de los nutrientes que encontrará en la turba. Pero estos nutrientes son añadidos artificialmente y mezclados a mano, por lo que no tenemos garantías sobre la composición del sustrato ni sobre la alimentación del cultivo.

Al controlar la cantidad de nutrientes que la planta va a recibir, la fibra de coco permite optimizar los resultados finales: en el caso de plantas de fruto podemos aumentar la producción y el peso y en el caso de plantas ornamentales, la robustez y la estructura de las flores.
 

Ecología

La fibra de coco es un subproducto que se obtiene de la industria alimenticia, por lo que su utilización es muy amigable con el medio ambiente.

La turba, por el contrario, es un producto que se extrae específicamente de zonas pantanosas que se regeneran muy lentamente, lo que resulta perjudicial para el ecosistema.
 

Conclusión

La fibra de coco es un medio ecológico que permite controlar la cantidad de agua y de nutrientes que se brinda a la plantación. Así, se regulan también los ciclos de riego aumentando la eficiencia de nuestro trabajo.