La primera decisión que debemos tomar cuando queremos empezar un proyecto de cultivo, es la elección del medio que vamos a utilizar. Esta elección influirá en la metodología de trabajo que emplearemos durante todo el proceso.

 

Medios de cultivo

Turbas, arena, agua, coco; son varios de los medios por los que nos podemos decantar. Cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes. Dejaremos de lado los sistemas de cultivo sin sustrato y nos centraremos en el sustrato de coco y sus diferencias con los sustratos tradicionales de turba.
 

Sustrato de coco como medio de cultivo

El sustrato de coco es un medio de cultivo muy aireado que facilita el desarrollo radicular de la planta, que en muy pocos días puede llegar a llenar los recipientes con una inmensa cantidad de raíces.

La capilaridad del coco es muy elevada, por lo que después del riego la solución nutriente se distribuye equitativamente en el contenedor que estemos empleando. Por si fuera poco, podremos ajustar el nivel de retención de agua de nuestro cultivo. ¿Cómo? Escogiendo la estructura de sustrato de coco que más se ajuste a nuestros requerimientos de riego.
 

EC (conductividad eléctrica)

Si escogemos un sustrato de coco con niveles muy reducidos de EC, es conveniente controlar la cantidad de nutrientes que proporcionamos a las plantas. Estos medios prácticamente no cuentan con nutrientes, por lo que debemos ser nosotros mismos quienes las alimentemos. Siempre cuidando los parámetros de EC (viene bien tener un medidor).

En cambio, si elegimos sustratos de coco enriquecidos, debemos empezar con un nivel de EC bajo e ir aumentándolo conforme las plantas van consumiendo nutrientes.

El valor de EC es importante pues si no alcanzamos el mínimo, las plantas pueden presentar síntomas de desnutrición y si superamos el máximo, podemos provocar toxicidad u otros problemas. También es posible alterar el resultado final, en el caso de plantas que den fruto, variando el valor de EC de la solución nutriente.
 

pH (acidez/alcalinidad)

Es importante controlar el pH de la solución nutritiva. Cada nutriente se absorbe en rangos diferentes de pH. Por otro lado, las plantas tienen distintos requerimientos de nutrientes dependiendo de si están en fase de crecimiento vegetativo o en fase de producción de frutos.

Ajustando los niveles de pH podemos priorizar la absorción de ciertos nutrientes, e incluso conseguir que la planta no asimile otros nutrientes, en ese momento, desfavorables. En algunos cultivos se utiliza esta técnica para eliminar las sales que la planta ha absorbido, mejorando así el resultado final.
 

Conclusión

El coco es un sustrato muy aireado y con alta capilaridad que promueve la formación de una estructura robusta. Como tenemos el control total sobre la alimentación de la planta, el sustrato de coco permite obtener los resultados deseados de manera fidedigna.